El diafragma

El diafragma

Conozcamos a fondo uno de los anticonceptivos femeninos más usados, ya que el diafragma o cápsula cervical, junto al DIU, la píldora y el preservativo

Antes de que se inventara la píldora o los dispositivos intrauterinos, el único método fiable era el diafragma, que aún teniendo una fiabilidad del 96% no goza de mucha popularidad en nuestro país, aunque cada vez tiene más aceptación, sobretodo entre las más jóvenes, y por aquellas mujeres que mantienen relaciones sexuales esporádicas.

 

Qué es el diagragma o cápsula cervical?

El diafragma o cápsula cervical es una esfera de goma flexible con los bordes rígidos que se introduce en la vagina de forma que quede completamente cubierto el cuello del útero. Es imprescindible usarlo siempre junto a una crema espermicida, pues de esta manera aumentaremos considerablemente su eficacia. Se unta cuidadosamente tanto por fuera, como por dentro antes de su utilización. Debe colocarse por lo menos diez minutos antes del coito, aunque te lo puedes colocar hasta cuatro horas antes, y no deberás retirarlo hasta pasadas siete horas después de la relación sexual.

Has de tener presente que si realizas varios coitos, has de introducir crema con el aplicador antes de cada uno de ellos, y contar las siete horas a partir de la última relación mantenida. Mientras lleves el diafragma puesto no es recomendable realizar lavados vaginales. Aunque parezca un poco engorroso al principio, verás que con la práctica y la imaginación, puede hasta formar parte de tu juego amoroso, ya que este método posee grandes ventajas, como la de no poseer ningún efecto secundario, además durante la menstruación retiene el flujo de sangre, lo que permite tener relaciones sexuales mucho más higiénicas.

 

Dónde acudir para obtener más información?

Si te decides a usar este método, deberás acudir a tu centro de planificación familiar, donde te aconsejarán sobre el diafragma más adecuado para ti, pues existen dos tipos de diafragma, uno en forma de plato llano, también llamado diafragma holandés, y otro mucho más pequeño y de forma abovedada, llamado cápsula cervical. Tu ginecólogo, tomará medidas del cuello de tu útero para saber la talla de diafragma que necesitas, pues hay de varios diámetros, suelen oscilar entre 50 y 100 milímetros. La talla se basa en relación a la distancia entre el fondo del saco vaginal y el ángulo retropúbico de cada mujer; el fondo del saco vaginal es la parte más profunda y posterior de la vagina, que se halla junto al recto, y el ángulo retropúbico es el que se encuentra introduciendo un dedo en la vagina, generalmente bajo el hueso del pubis.

También te enseñarán como colocártelo y a que compruebes que lo llevas bien puesto, pues es especialmente aconsejable las primeras veces, y si te acostumbras, no esta de más que controles con el dedo si lo has colocado de forma correcta, pues piensa que la eficacia del diafragma va estrictamente ligada a su buena colocación y a su uso asociado con productos espermicidas.

Cuando te retires el diafragma, deberás lavarlo con agua y jabón neutro, secarlo y guardarlo impregnado de polvos de talco. De vez en cuando, comprueba que la goma este en buen estado, puedes observarlo a contraluz por si tuviera algún orificio, o simplemente si lo ves deformado o viejo, deberás sustituirlo inmediatamente. Un diafragma bien cuidado puede durar entre uno y dos años, como máximo. Asimismo es aconsejable, que te sometas a una revisión periódica, ya que la medida del diafragma puede variar con el tiempo.

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