LIMITACIONES EN EL USO DE LA P═LDORA ABORTIVA RU-486 EN ESPAĐA

LIMITACIONES EN EL USO DE LA PÍLDORA ABORTIVA RU-486 EN ESPAÑA

 

Las autoridades sanitarias españolas han decidido finalmente imponer todo tipo de cautelas para el uso de la RU-486 en la interrupción del embarazo, lo que en principio podría reducir su uso a menos de un 5% de los abortos que se producen anualmente en nuestro país.

Los requisitos exigidos por el Ministerio a los centros para poder optar a la utilización de este fármaco incluyen disponer de una unidad de cuidados intensivos, de servicio de urgencias tocoginecológicas y servicio de farmacia. Se trata de servicios que sólo suelen albergar los grandes hospitales públicos que, por otra parte, cuentan asimismo con las tasas de objeción de conciencia más altas entre sus facultativos a la hora de practicar abortos.

Se calcula que cada año se realizan en España 50.000 abortos legales, el 95% de los cuales se producen en clínicas privadas. Pero según reconoce la propia Asociación de Clínicas Acreditadas para Interrumpir el Embarazo (ACAI) ninguno de estos centros dispone de las instalaciones requeridas por el Ministerio para la administración de la RU-486.

Pero las cortapisas puestas a la píldora abortiva aún van más allá. Según el laboratorio francés fabricante de la RU-456, EXELGIN, la administración de la pildora no está recomendada en mujeres fumadoras mayores de 35 años, lo que en la normativa española ha quedado traducido en la contraindicación de este fármaco en todas las mujeres mayores de 35 años y también todas las fumadoras, lo que lógicamente disminuye de forma considerable las mujeres susceptibles de recibir este tratamiento.

Otro inconveniente para la implantación de la RU-486 es el precio, ya que la dosis necesaria para interrumpir un embarazo cuesta cerca de 12.000 pesetas. Esto, unido al mayor número de controles médicos exigidos tras su administración, hace que el coste de la interrupción del embarazo con este medicamento sea superior al de la intervencion quirurgica, si bien los miembros de la ACAI afirman que van a intentar igualar el precio de ambos tratamientos.

Un proceso lento

Para la interrupción de un embarazo mediante la RU-486 es necesario el seguimiento de una serie de pasos. En primer lugar, la mujer debe tomar la píldora siempre ante el médico que se la ha prescrito y antes de que se cumplan los 49 días después de la última falta. Tras la observación médica la mujer puede volver a casa y presentar una hemorragia vaginal que puede durar varios días. Tres o cuatro días después de haber recibido el tratamiento, la paciente debe volver al médico, que le administrará prostaglandinas por vía vaginal, tras lo cual volverá a quedar en observación durante 3 o 4 horas. Superado este periodo, la mujer no deberá volver al médico hasta 8 o 10 días después para someterse a una última visita médica de control. Siguiendo estos casos, el método resulta eficaz en el 95-97% de los casos, si bien en el resto sólo cabe la posibilidad de recurrir a un aborto quirúrgico.